Un tema serio: la adopción
El concepto de padres va relacionado indefectiblemente al de hijos, ya que es impensable que puedan existir los unos sin los otros. Son los hijos quienes significan a los padres como tales de la misma forma que son éstos quienes brindan el nombre de hijo al recién nacido.
Para el pequeño que carece de papás solamente otra familia podrá sustituir a la propia, aunque no siempre los adoptantes piensan en ello, al principio, tanto como en el hijo que ellos mismo carecen. Previo a la adopción, los papás adoptantes tienen que eliminar todos los sentimientos de frustración originados por la falta de un hijo biológico. Luego, evitar por todos los medios posibles que se convierta en un secreto familiar. Los papás adoptantes deberán realizar un gran esfuerzo serio y muy profundo para asumir su infecundidad, rechazando toda idea que sea asimilada con el fracaso.
El matrimonio razona en el hijo desde su posición adulta, debido a que por desconocimiento de la nueva interacción no ha podido experimentar aún su papel parental. Este hecho se comporta en consecuencia de un fondo de gran ansiedad, acrecentado por no saber los detalles físicos y síquicos del futuro pequeño.
Todos los actos de adopción tienen que ser aceptados como un hecho normalizado y susceptible de ser tratado abiertamente por todos los integrantes del núcleo familiar. Se podrán redescubrir características olvidadas de las personalidades de cada uno de los padres y lograrán ser autores y sobretodo actores de una nueva realidad.
el 29-05-2008

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