Alimentación

Transición en la alimentación del bebé

Si algo es inevitable es justamente ir modificando la alimentación de nuestros peques a medida que estos crecen. Estas modificaciones se caracterizan por la incorporación de nuevos alimentos, en general más sólidos y de sabores diferentes, a la dieta del bebé. Esta transición debe realizarse con mucha paciencia ya que se trata de cambios muy paulatinos.

Lentamente se consiguen mejores resultados

Lo que debemos tener en cuenta es que la incorporación gradual de los nuevos alimentos ayudará a que nuestros bebés alcancen la tolerancia digestiva y orgánica necesaria, sin que se produzca ningún problema. Además si nos mantenemos con un nuevo alimento por un tiempo, antes de probar con otro, podremos detectar rápidamente si alguno produce en nuestro bebé rechazo o intolerancia.

Suavidad en todos los sentidos

Estas incorporaciones deben ser absolutamente suaves en el más amplio sentido de la palabra. Suaves con respecto a los sabores, no olvides que tu bebé está acostumbrado a uno de los sabores más leves que es el de la leche por lo tanto no puedes pasar en un paso a un alimento de sabor muy agresivo. También debes ser suave respecto de las formas de cocción de los alimentos, inicialmente el más indicado es el hervido, como se debe evitar las frituras hasta superado al menos el año de vida o más. Finalmente, se debe ser suave en la actitud que adoptamos al alimentar a nuestro hijo con una nueva comida, deja de lado los agobios, las ansiedades y el apuro. Con paciencia y mucho amor lograrás tus objetivos antes de lo que imaginas, además recuerda que cada etapa del bebé es para disfrutarla. ;)
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