Seguridad

Sácale partido a la cuna de viaje

Sleeping child

Las cunas de viaje son muy prácticas, sobre todo en verano, por eso conviene tener una, aunque deben cumplir todas las normas de seguridad.

Las cunas de viaje son perfectas si tenemos previsto viajar con un bebé o quedarnos unos días en una segunda residencia. Al ser plegables ocupan muy poco sitio y son fáciles de transportar. Además en nuestra casa también podemos tener una cuna de viaje por ejemplo en el comedor para que el bebé descanse o juegue al tiempo que está con nosotros, como si fuera un parque o corralito.

A la hora de montarla conviene leer muy bien las instrucciones porque algunas son un poco complicadas, incluso podemos pedir en la tienda que nos enseñen, así ahorraremos dolores de cabeza y perder el tiempo.

La mayoría de las cunas de viaje pesan muy poco y además disponen de ruedas, lo que las hace muy cómodas para llevarlas de una estancia a otra.

Los tamaños de la cuna de viaje varían dependiendo de la marca, por eso debemos elegir la que mejor se adapte a nuestras necesidades.

Las cunas de viaje no suelen traer colchón, aunque algunas sí que incluyen una especie de colchoneta. Si vas a utilizarla bastante es recomendable adquirir un colchón aparte de mejor calidad y grosor para que el bebé esté más cómodo. Este colchón debe ajustarse perfectamente a las medidas de la cuna, ya que los huecos son muy peligrosos. Existen lugares donde fabrican colchones a la medida que deseemos.

En las tiendas existen modelos que tienen mosquitera, muy útiles en verano o en lugares donde haya insectos. Otras cunas de viaje tienen dos alturas para que se adapte a la edad del bebé. Incluso algunas llevan un práctico cambiador que se coloca en la parte superior.

La cuna por otra parte no debe tener salientes y debe estar homologada y ser segura. Además siempre se debe poner en un suelo estable, nunca encima de una cama, un sofá o una mesa.