Salud

Reflejos del recién nacido: instinto de supervivencia

Nuestros bebés nacen con ciertos rasgos de sabiduría que difícilmente alcancemos a comprender cómo la adquieren en el vientre materno, esas son entre muchas otras las cosas que aún hoy nos hacen seguir maravillándonos de la naturaleza humana desde el momento de la concepción. Uno de estos que hemos denominado “rasgos de sabiduría” son los científicamente estudiados reflejos del recién nacido. Cada uno de ellos es una verdadera muestra del instinto de supervivencia que nuestro bebé trae consigo desde el vientre materno.

El primer instinto de supervivencia que vamos a descubrir apenas nuestro peque nace es el asociado con el “reflejo de succión”, este instinto lo hará buscar en forma compulsiva el pecho de su madre para comenzar a amamantarse. Los científicos describen este reflejo como un conglomerado neurológico que ayuda a nuestro bebé a ingresar a este mundo desconocido con normalidad y fortaleza.

Otro de los reflejos fundamentales del recién nacido es el conocido bajo el nombre de “reflejo de Moro”, al que normalmente llamamos reflejo del sobresalto. Este consiste en que al oír un ruido o cuando lo sujetamos mal y dejamos que su cabeza se vaya hacia atrás, el bebé extenderá los brazos en forma de cruz y se estremecerá. Esta reacción es un claro instinto de supervivencia ante el acecho de un peligro. Los científicos y estudiosos del tema dicen que se trata de la primera manifestación de “miedo no aprendido” del ser humano.

En realidad los pediatras tienen estudiados decenas de estos reflejos del recién nacido, todos ellos deben ser controlados por quienes pueden reconocer cualquier anomalía; aunque normalmente todo funciona a la perfección y solo en los casos en que alguno de estos no se desarrollen correctamente deberemos ocuparnos según las indicaciones del profesional médico.

Fuente e imagen: univision