Salud

Recién nacido: relación madre-hijo

madre e hijo

Nuestra relación como mamás con nuestros hijos recién nacidos siempre es una experiencia nueva que suele venir acompañada de ciertas inseguridades, sobre todo cuando se trata de nuestro primer hijo. El gran dilema lo encontramos en los primeros días de vida del bebé, momento en que no pueden expresar sus sentimientos o al menos no lo hacen del modo convencional que conocemos los adultos.

La relación madre-hijo va mucho más allá de las palabras, esta relación está basada fundamentalmente en las sensaciones y el afecto.

Desde el momento del parto, cuando aún nuestro bebé no puede vernos, en realidad ya está creado un lazo que irá mucho más allá de cualquier palabra o imagen; desde el instante mismo en que una madre carga a su hijo por primera vez y empieza a hablar con él los ojitos del peque, aunque sin una buena visión, se enfocan en el rostro materno de manera instintiva. Esta reacción, que a más de una nos ha conmovido hasta las lágrimas, se debe a que el bebé reconoce nuestra voz ya que la ha escuchado desde el vientre y la distingue perfectamente del resto de las voces y sonidos que pueda escuchar.

Otros de los factores que estrechan este vínculo maravilloso entre un recién nacido y su madre son los olores y el sonido de los latidos del corazón de la mamá; por eso es que descansan plácidamente recostados sobre el pecho materno.

Uno más de los tantos milagros que la maternidad nos tiene reservados a las mujeres.