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¿Con quién dejo a mi hijo?

Children playing with grandparents on the couch

Como consecuencia directa de los grandes cambios culturales y sociales que están experimentando las diversas sociedades en el mundo, las mujeres que antes quedaban al absoluto cuidado de los peques en el hogar se han visto obligadas por diversas situaciones a dejar a sus peques a cuidado de terceros.

La mujer tiene un empleo fuera de su hogar al igual que su esposo, por ello deben decidir  junto al padre de su hijo/a o sola (según la situación individual) quien cuidará al peque en las primeras etapas: si concurrirá al jardín maternal, quedará al cuidado de alguna abuela o si se contratará a una persona ajena al contexto familiar. Nada sencillo para las mamás (en especial) porque a veces tenemos la sensación de que nadie mejor que nosotras, aprender a delegar y saber que no somos omnipotentes es un camino de crecimiento muy interesante.

Hallar a la persona o institución que combine las cualidades que cada mamá crea conveniente para que su hijo/hija goce de bienestar en su casa o en el ámbito elegido es una tarea que ha de hacerse con cautela. Una vez hecha la selección, tratar de encontrar la manera de despejar las dudas para que como progenitores estéis tranquilos y la/s persona/s que cuidarán a tu/s hijo/s tengan pautas claras de como proceder en situaciones especiales principalmente.

Tener establecidas las maneras en que quieres que tu/s hijo/s se vincule con la referencia elegida, te posibilitará desempeñar tu trabajo de modo equilibrado y rendidor. Por eso, tómate (si lo haces sola) o tomense (si es de a dos) el tiempo necesario para que el peque sienta que será un nuevo espacio de recreación y que no sienta que estais dejándolo a la deriva.

En un principio sentirá la ausencia pero solo será una cuestión de adaptación a la nueva situación que le toca vivir, por eso la valentía será uno de los principales pilares de este trabajo en equipo que realizarán … tú en tu lugar de trabajo, tu peque en el espacio elegido, tu pareja en su espacio y la educadora o niñera en tu hogar.

La realidad concreta de demostrar amor por su bienestar mientras no están ustedes radica en diferenciar la ocupación de la preocupación, ya que esta última tiene una connotación negativa pero si ves a esa palabra como la acción previa a ocuparte de la tarea … ¡EUREKA!