Embarazo

Pérdida del equilibrio de la mujer embarazada

Beautiful brunette doing physical exercises on the beach.

Es común en las mujeres embarazadas como a menudo pierden el equilibrio, incluso llegar a caer. Esto es debido a que los continuos cambios que el organismo sufre aumentan la inseguridad y a su vez la pérdida del equilibrio.

Esto no es motivo preocupante para la mujer embarazada, ya que la naturaleza es muy sabia y la columna femenina está preparada y dotada de gran flexibilidad para superar estas situaciones.

Cuando el bebé va creciendo en el interior del vientre de la madre, esa pequeña barriguilla que va formando en su futura mamá hace que todo el peso se incline hacia adelante. Esto hace que la columna tome la forma de arco gracias a las articulaciones (mucho más largas en la mujer) y a las tres vértebras en lugar de dos que poseen a diferencia de los hombres.

Cuando una mujer tiene problemas óseos le resulta llevar el embarazo de forma más difícil y dolorosa, en estas ocasiones se recomienda mucho reposo para poder sobrellevarlo, sobre todo a partir del sexto mes en que el bebé comienza a coger peso en su crecimiento.

Los tacones no son nada recomendables, ya que la postura a lo largo del embarazo va cambiando y las extremidades tienden a hincharse por la mala circulación sanguínea.

Los especialistas dan algunos consejos para no perder el equilibrio como:

  • no inclinarse demasiado hacia adelante si se quiere coger algún objeto del suelo
  • no subir a lugares elevados como sillas o taburetes
  • tener precaución en lugares resbaladizos como los suelos mojados
  • evitar cargas excesivas
  • bajar escaleras. Esta es una de las caídas y pérdidas de equilibrio más comunes en las embarazadas

Por todo ello si observamos a una mujer embarazada, podremos observar como el centro de gravedad de su cuerpo es diferente. El organismo es muy sabio y se adapta a la gestación para sufrir menos dolores y no perder el equilibrio.