Educación

Pequeñas desobediencias grandes problemas

Con el paso del tiempo los pequeños van creciendo y a medida que se va desarrollando la personalidad de cada uno tienden, en mayor o menor medida, a desobedecer algunas de las normas que los padres les imponen. Es algo muy normal pero en la mayoría de los casos los padres no saben bien como reaccionar ante este tipo de conductas. Por eso es recomendable que, sin importar la edad de los hijos sean examinados por especialistas, como bien hablamos en artículos anteriores lo más recomendado son los psicólogos infantiles, que puedan ayudar a sobrellevar estas situaciones.

Como es sabido los padres son los que deben llevar el control de sus hijos, aplicarles correctivos ante la rebeldía y el desacato de las reglas que se les demandan para que la armonía reine en el hogar y su formación se forje de la mejor manera posible. A la edad de dos años es cuando éstos comienzan a sufrir algunas alteraciones en la personalidad que generan cambios de conducta y pretenden tomar el control frente a sus padres. Podemos observar así que la base de todo está en desobedecer aquellas órdenes que experimentan en su vida cotidiana. Algunas de ellas pueden ser: negarse a dormir a la hora que corresponde, no darles mayor interés a los llamados de atención frente a otras personas, seguir jugando a la computadora o mirando la tele cuando la órden es justamente apagarlos.

Todo esto es considerado como algo normal en los niños, pero tomarlo de esa manera implicaría seguir apoyando este tipo de conductas y el logro finalmente sería del niño que termina haciendo lo que el quiere. Es importante entonces que sean controlados para que el rol de padres no sea corrido de su lugar. Se recomienda en estos casos que ante una desobediencia por parte del niño los padres no reaccionen violentamente y con enojo sino por el contrario estimularlos y felicitarlos ante actos de obediencia, de otra manera solo fomentarían su rebeldía. Igualmente deberán tener siempre en cuenta algún castigo si los niños persisten en comportarse mal. Pero no obstante la ayuda de un psicólogo siempre será la mejor opción en estos casos.