Educación

Peleas entre hermanos, una regla de oro

Si hay una ley de la naturaleza es sin lugar a dudas la que reza que los hermanos se pelean, escrita o no es una regla que todos los niños respetan. ¿O acaso hay algún día en que tus hijos no peleen por algo? En realidad no debemos preocuparnos tanto por esto sino más bien tomarlo como algo natural que forma parte de la infancia de todos los seres humanos, incluidos los padres que alguna vez fueron niños y se pelearon con sus hermanos, aunque parezcan haberlo olvidado.

Cuándo y cómo debemos intervenir

Las discusiones, e incluso algún que otro grito, son parte normal de la convivencia entre hermanos; en estos casos es aconsejable que los padres nos mantengamos al margen en la medida que no se extralimiten con la violencia, sea esta verbal o física, si así fuera será momento de tomar cartas en el asunto. Si la discusión no pasa a mayores lo más correcto es dejarlos que aprendan a negociar y a arreglar sus entredichos por sí solos.

De la discusión a la violencia

En el caso de notar que se están lastimando, uno se está aprovechando del otro o lo está humillando deberás pararte firme entre ambos y mantener tu firmeza, no debes ceder en ningún momento y solo así entenderán lo que estás haciendo. Luego de lograr una mínima calma tienes que hacerles entender que se están haciendo daño y cómo esto afecta a uno y al otro. Luego será necesario que tengas una solución justa al problema que haya ocasionado la disputa. Finalmente habla con tus hijos para que entiendan que hay maneras mejores de manifestar su enojo que esta. Enséñales que el gran secreto reside en pensar antes de actuar.

Imagen | TV y Actualidad