Los peques de cualquier parte del mundo son el tesoro constante de la naturaleza, son piezas de cristal invaluables que adquieren subjetividad desde el contexto en el cual se desarrollan y crecen. Son pequeños en tiempo cronológico y sabios en la lógica humana al momento de relacionarse con otros (adultos o niños) si sus bases son tranquilas y firmes.
Los peques están expuestos a la violencia de sus pares (mencionando una de la cantidad que puede padecer) como parte del vivir cotidiano. El índice de agresiones entre niños es muy alto e inclusive alarmante si evadimos responsabilidades que nos comprometan como adultos en el camino de guías te estos pequeños grandes sabios.
Por más malo que parezca, los dulces sueños en los pequeños también se rigen por horarios y reglas. Y cuando éste no se presenta en la noche, ocasiona catástrofes en el transcurso del día. Las consecuencias inmediatas en los pequeños que no logran dormir correctamente serán los llantos y rabietas en la noche; y cansancio y enojos en el día. Pero todas estas modificaciones en el sueño nocturno pueden prolongarse por más tiempo y originar posibles trastornos en su vida de adulto.
La falta de sueño por demasiado tiempo puede llegar a causar desde inconvenientes con la autoestima hasta muchas clases de fobias, además de severas alteraciones en el entorno psíquico. De acá la necesidad de organizar correctamente los horarios de descanso, y de que los papás eduquen a sus pequeños a respetar todos los procesos destinados al reposo y sus acciones previas.
La autoestima es una palabra que escuchamos muy frecuentemente y está vinculada a todos los inconvenientes como pueden ser la agresividad, las conductas violentas y la timidez. Lógicamente es necesario que nuestros pequeños logren poseer una buena autoestima para que ello les ayude a desarrollarse más felices y saludables. Existen algunas normas que pueden colaborar a reforzar este aspecto por parte de los padres.
Si el parto representa para mamá la confirmación de su capacidad de procreación y el término del período maternal, será innecesario afirmar de la importancia y los efectos que tiene para el bebé. Una vez fuera del útero de su mamá, la supervivencia del pequeño solamente será posible luego de una etapa de adaptación lógica a las condiciones del nuevo mundo exterior.
Los contactos físicos y las reacciones de tonos afectivas con la mamá le ayudarán al bebé, a enfrentar y superar los posibles traumas del nacimiento y a llevar a cabo toda su evolución posterior. Luego del nacimiento, el pequeño deberá encarar una serie de agudas y hasta quizás dolorosas experiencias. El poder de la adaptación que todos los seres humanos tenemos al instante de nacer, necesitarán de algún tiempo para lograr su pleno desarrollo.
En el momento que una pareja se une y planea tener pequeños, piensan en un entorno familiar en completa armonía, en el cual los pequeños si bien es probable que tengan algunas desavenencias entre ellos, podrán también disfrutar junto a sus papás. Generalmente esta situación se desarrolla así, pero cuando surgen las peleas aparecen también cierta decepción y muchas interrogantes: ¿Por qué se pelean si se quieren?, ¿A quién defendemos?, ¿Es por culpa nuestra?
Las mascotas en la vida de los niños son un apoyo emocional y un juego muchas otras veces, por ello debes guiar al peque a que sienta respeto y amor. Mediante el vínculo que establezca con ellos podrá valorar las relaciones desde otros aspectos, comprometerse en el cuidado y alimentación hará que vaya formando la responsabilides.
El libro es un compañero de vida que acompaña a las personas en etapas de su vida y es aconsejable que desde bebés los motives a tener contacto con ellos (vienen de plástico, con sonidos, con luces, de tela etc) y así irán adquiriendo una relación en la vida cotidiana que los guiará a la tranquilidad personal.