Juegos

Origami, una actividad que los mantiene muy entretenidos

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El origami o papiroflexia es un tipo de manualidad que procede de Japón y que es perfecta para estas fechas en las que los peques pasan mucho más tiempo en casa.

Si queremos que después de comer o a mitad de tarde los niños estén entretenidos tan sólo tenemos que conseguir en una tienda algún manual o libro de origami específico para niños. En estos libros, que no son muy caros, se explica paso a paso cómo hacer estas bonitas manualidades, las cuales consisten en doblar papel para obtener figuras de distintas formas, sobre todo animales como ranas, caballos o cerditos, aunque también podemos hacer aviones y barcos, clásicos que siempre son un acierto y con los que luego pueden jugar.

Es muy importante que los niños empiecen haciendo las más sencillas, ya que si no perderán la motivación. Por ello debemos sentarnos a su lado e ir muy despacio siguiendo las indicaciones.

En casa debemos preparar una zona para que puedan desarrollar sus habilidades y aprender origami, por eso una mesa grande y unas sillas adaptadas a su altura son fundamentales.

En cuanto a los papeles, podemos practicar con algunos que ya tengamos en casa, aunque conviene tener otros más bonitos para que una vez que controlen la técnica ya hagan la figura definitiva. Algunos libros de origami traen al final diferentes papeles de colores para hacer las figuras. Si no tenemos estas hojas podemos comprar un paquete de folios de colores o pintar nosotros mismos los folios blancos. Además al final, cuando ya esté la figura, le podemos añadir ojos en el caso de los animalitos y un toque de brillantina para un resultado más espectacular.

Y una vez que tengamos varias figuritas podemos pedirles a los peques que preparen un teatro, para lo cual incluso les podemos ayudar a hacer un escenario con papel y cartón.