Salud

Motricidad: el primer mes

Children

La motricidad del recién nacido está regida por los movimientos reflejos, entre los que podemos destacar la succión y la prensión. No pueden todavía sostener la cabeza, pero serán capaces de orientar la boca, cerrar la mano al contacto con cualquier objeto y, no mucho tiempo después, de iniciar un movimiento de marcha.

La orientación de la boca, consiste en saber dirigirla hacia el pezón, el dedo o el objeto que toca sus labios, es otro de los comportamientos innatos que tienen gran importancia para el lactante. Será una característica también el reflejo tónico-cervical, o sea que estando de espaldas, gira la cabeza hacia un lado, doblando el brazo correspondiente y extendiendo el otro. No hay una respuesta refleja de sentarse, al ayudarlo a hacerlo, el pequeño inclina la cabeza hacia delante y su espalda queda uniformemente redondeada.

La cabeza cuelga porque todavía no puede sostenerla, lo mismo acontecerá si lo levantamos, estando echado boca abajo. La presencia del reflejo de prensión es muy fácil de comprobar, el pequeño cierra su mano al contacto con cualquier objeto. Sin embargo no podrá mantener la presión de los músculos y éste se le cae casi inmediatamente.

Uno de los reflejos curiosos es el de dar movimientos de marcha o caminar, si sostenemos al pequeño por las axilas, realizará movimientos muy rudimentarios que recordarán vagamente unos pasos diminutos. Esta clase de respuesta puede lograrse ya a partir de la segunda semana de vida. Algunos estudios serios realizados indican que a los pequeños que se estimulan en este sentido aprenden a caminar sin ayuda antes de cumplir el año.