Educación

Los retos de un niño con TDAH en el colegio

female child eating green apple in kindergarten

El colegio es uno de los entornos sociales más importantes para un niño. En la familia siempre va a contar con el apoyo de sus padres, mientras que en el colegio es donde el niño establece sus primeras relaciones sociales y donde vivirá momentos que marcarán su vida.

El colegio es clave a la hora de afrontar el Trastorno por Déficit de Atención, ya que además de las posibles dificultades en la relación que puedan tener con sus compañeros, son muchas las reglas, normas, tareas definidas y tiempos limitados a los que deben ceñirse a lo largo de la jornada. Todo esto puede resultarles especialmente complicado debido a las características de los síntomas del trastorno: déficit de atención, hiperactividad e impulsividad. Por eso, nos gustaría repasar algunas de  las dificultades a las que estos niños se enfrentan a diario y sus posibles soluciones:

Prestar atención

En el colegio,  la cantidad de estímulos que un niño recibe y que pueden afectar a su atención es innumerable. Todo lo que ocurre a su alrededor es una pequeña llamada a la distracción, afectando directamente al desarrollo de tareas y a la adquisición de nuevos conocimientos.

  • Solución: Ofrecer contenidos interesantes basados en la variedad, el aprendizaje fragmentado en sesiones cortas y ambiente estimulante.

Mantenerse sentado mucho tiempo

Cuando los niños padecen TDAH de subtipo combinado (déficit de atención e hiperactividad), es frecuente que al niño le cueste mantenerse sentado durante el tiempo que dura una lección.

  • Solución: Permitirle levantarse de manera ocasional cuando sea más adecuado para aliviar sus impulsos, de manera que pueda estar atento cuando es importante.

Asimilar las instrucciones

La comprensión de las instrucciones (ya sean verbales o escritas) puede resultar complicado debido al déficit de atención, dando lugar a una mala realización de las tareas, malas notas y castigos.

  • Solución: Repetir las instrucciones frecuentemente, de manera clara y siempre que sea posible tanto de forma verbal como escrita. También puede ser de ayuda el fragmentarlas para facilitar la atención y fijar objetivos más fáciles de alcanzar.

Iniciar las tareas

Para un niño con TDAH puede ser todo un reto empezar una nueva tarea y concluirla, dado que pueden tener dificultades en conseguir la concentración necesaria o mantenerla.

  • Solución: Generar en el niño una motivación fuerte y a la vez sencilla en cada tarea, dividiendo las más grandes en pequeños objetivos. El “divide y vencerás” es un buen lema para aplicar en las tareas que se espera de él.

Hacer amigos

En niños con TDAH las relaciones sociales son especialmente difíciles. Les cuesta empatizar con los demás y prever cómo se sienten los demás, por lo que no conocen los límites y esto genera que los otros niños se molesten por su comportamiento.

  • Solución: Fomentar las actividades en grupo para que puedan mostrar su capacidad de colaboración, y proponer actividades que no sean especialmente competitivas.

Como puedes comprobar, cada obstáculo tiene su camino para sortearlo, y el éxito en los estudios de un niño con TDAH es posible si se proporciona un entorno educativo adaptado a sus necesidades.