Educación

Los otros y los objetos

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 El peque vive y siente su cuerpo como base de las relaciones personales que establece con todo su contexto (otros, objetos y espacio) siendo este un medio de comunicación. Con naturalidad busca la presencia de las personas físicas a objetos … ante una mirada extraña o movimiento desconocido busca a su madre o persona de referencia.

El interés principal del niño/a se centrará en “sentir placer” por eso cuando es bebé succiona el dedo, cuando va creciendo se utiliza un almohadón para poder concretar el desapego del familiar (en muchas instituciones educativas y guarderías) que los acompaña y poder extender ese aprendizaje. Entonces los intereses del niño van de centrarse en las personas como primera opción a comenzar hacerlo en los objetos que lo rodean, ya que mediante la manipulación de las cosas podrá experimentar nuevas sensaciones que lo enriquecerán.

Entonces los esquemas de construcción tempo-espacial (así lo llamamos aquí en Argentina en el nivel inicial) va adquiriendo complejidad en la utilización de su pequecuerpo, las posibilidades que descubre son ilimitadas y con ellas nuevas emociones. Comenzará a construir su propio yo en relación a la identidad, sus gustos, sus pertenencias, sus necesidades, las pautas para vincularse con las demás personas de su entorno, aceptación paulatina de diversos límites (házlo siempre con una sonrisa y actitud amorosa) y es una etapa donde muchas veces el placer es descubrir las distintas opciones que le ofrece “jugar con dos tapitas de plástico” u otros objetos.

La vida de los peque está divida en: lactantes (bebés hasta año y meses), deambuladores (a partir del año y cuatro meses cuando ya se desplazan por sí mismos) y ya después cada un año sin denominación específica.  La manera de reconocer el medio será en cada una de ellas diferentes por las capacidades (motoras sobre todo) que los peques puedan accionar, en la primera será sacudir (por eso los sonajeros coloridos) … en la siguiente arrastrar y luego apilar.

En cada una de ellas descubre nuevas maneras de explorar un mismo objeto, es bellísimo poder comprender sus conductas y hasta a veces poder “imitar” la naturalidad con la que se relacionan. Disfrutan del contacto corporal, de la cooperación en los juegos, de copiar movimientos, conductas y expresiones, interactúan con sus pares y buscan con la mirada aquello que luego irán a buscar … observarlos es renacer con experiencia de vida, interesante … no os parece?