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Los errores más frecuentes de las madres primerizas

Mother and son

Las madres primerizas cometen errores a menudo, algo de lo más normal debido a que, por desgracia, las mujeres no nacemos con un manual bajo el brazo en el que se nos explica qué debemos hacer para ser las mejores mamás del mundo.

Sin embargo, conocer cuáles son los errores más frecuentes de las madres primerizas puede ser un buen comienzo para convertirte en una mami ejemplar y cuidar a tu bebé a las mil maravillas, ¡algo que no es tan difícil como parece!

No todo el mundo puede dar consejos

Una de las cosas que no debes hacer con un recién nacido es cuidarlo basándote en lo que digan tus familiares y amigos, ya que, aunque es cierto que un padre o una madre experimentados conocen miles de cosas sobre el universo de los peques, antes de llevar a cabo ciertas acciones será conveniente que hables con el pediatra de tu bebé para saber si estás haciendo lo correcto.

Una limpieza excesiva

Uno de los principales errores que cometen las madres primerizas consiste en obsesionarse por la higiene y la limpieza, ya que muchas de las mamis que tienen a su primer hijo entre sus brazos se dedican a esterilizar absolutamente todos los objetos que pasan por las manos de sus bebés. Y, aunque es importante que estos estén limpios y libres de bacterias, también es fundamental no convertir el lavado de los accesorios del pequeño en una obsesión.

Asimismo, también deberás tener en cuenta que bañar a los niños todos los días no resulta beneficioso para ellos, ya que el agua y el jabón pueden resecar e irritar su piel.

No hacer ruido mientras el peque duerme

He ido a muchas casas en las que ninguno de los presentes podíamos hacer ni el más mínimo ruido mientras el bebé dormía. Un error muy frecuente entre las madres primerizas que provoca que los niños se despierten por cualquier cosa y que, una vez alcanzada la edad adulta, no puedan conciliar el sueño si no se encuentran en una habitación donde reina el más profundo silencio.

Cortarle el pelo

Es normal que muchos bebés nazcan con una pequeña pelusita en la cabeza que poco tiene que ver con la melena que, probablemente, lucirán pasados unos meses. Ante esta situación, son muchas las madres primerizas que optan por raparles la cabeza para que el cabello crezca más fuerte, un error que no deberás cometer debido a que, además de que no servirá de nada, tan solo conseguirás que tu pequeño pierda el calor corporal de la zona de la cabeza al no tenerla cubierta por una pequeña capa de pelo.

  • mariano

    y el de asustarse cuando ven las primeras cacas te as olvidado la mia queria llamar al medico