Embarazo

Los efectos secundarios de la anestesia epidural

front view of pregnant woman holding her belly

Cada vez son más las mamis que hacen uso de la anestesia epidural, un medicamento que bloquea el dolor provocado por las intensas contracciones que tienen lugar durante el parto.

Sin embargo, y a pesar de sus grandes ventajas, no tienes que olvidar que la anestesia epidural también puede traer consigo ciertos efectos secundarios que debes conocer antes de decidir si quieres utilizarla o, por el contrario, prescindir de ella. Descubre cuáles son y sal de dudas hoy mismo.

Una bajada de la presión sanguínea

Uno de los posibles efectos secundarios de la anestesia epidural es la bajada de la presión sanguínea, la cual se produce debido a la deshidratación que tiene lugar después de haber inyectado el fármaco. No obstante, esta consecuencia puede solucionarse fácilmente si, una vez que tu peque ha llegado al mundo, hidratas tu cuerpo bebiendo mucha agua.

Dolor de cabeza

La gran mayoría de las mamás sufren, tras dar a luz a su recién nacido habiendo utilizado la anestesia epidural, fuertes dolores de cabeza que se pueden aliviar consumiendo un analgésico, relajando la mente lo máximo posible o ingiriendo alimentos que combaten el dolor de cabeza.

Piernas pesadas

Si después de que te hayan inyectado la anestesia epidural sientes un hormigueo en las piernas y una gran pesadez en esta área del cuerpo, no te preocupes, ya que se trata de un efecto secundario que se produce con bastante frecuencia entre las madres.

Daños neurológicos

Aunque nos encontramos ante un efecto secundario que se produce con muy poca frecuencia, es importante que sepas que esta anestesia también puede traer consigo daños neuronales si se daña una vena epidural durante el proceso, lo que puede provocar la aparición de un hematoma. No obstante, nos encontramos ante un caso muy esporádico que aparece en raras ocasiones.

Dificultades para orinar

Cabe la posibilidad de que, al utilizar la anestesia epidural durante el parto, te cueste algo de trabajo orinar tras haber dado a luz. Un efecto secundario que se te irá pasando poco a poco y que no resulta grave para la salud.