Alimentación

Los beneficios de un buen desayuno

Little toddler boy having breakfast in summer

A pesar de que el desayuno es la comida más importante del día, muchos niños van al colegio tomando sólo un vaso de leche, lo que repercute en su rendimiento físico y mental.

Debemos levantarnos un poco antes y preparar un desayuno completo que puedan tomar con calma en compañía del resto de la familia y se acostumbren a verlo como algo normal. De hecho las familias que comen juntas normalmente suelen tomar alimentos más sanos. Además es un buen momento para reforzar nuestros vínculos, ya que podemos charlar y hacer planes para el resto del día.

Lo ideal es que desayuno aporte un cuarto de las calorías necesarias durante el día y que se componga de leche u otro lácteo, cereales o pan acompañado de aceite de oliva y una pieza de fruta. Gracias a un buen desayuno, sobre todo si incluimos pan o cereales integrales y una pieza de fruta, los peques obtendrán fibra, muy necesaria para el organismo. Los lácteos les ayudarán a tener más calcio y vitamina D que son necesarios para los huesos.

Si el desayuno es completo los niños no picarán chucherías o bollería a media mañana, ricos en azúcares y grasas perjudiciales, evitando así el sobrepeso y la obesidad infantil, que es más frecuente en los niños que desayunan mal o no toman nada. También el hecho de desayunar hace que lleguen con menos ansiedad a la comida de al mediodía y que por tanto no coman alimentos poco saludables.

Casi siempre un niño que desayuna bien rinde mejor en el colegio, ya que tiene más energía y se concentra mejor. Y no sólo a nivel mental, sino que esa energía hará que tenga más ganas de hacer actividades físicas que también ayudan a prevenir la obesidad y otros problemas en el futuro como la diabetes.

Y lo que no debemos hacer, aunque nos resulte más sencillo, es incluir en el desayuno bollería, batidos o zumos procesados, que sólo se deben tomar de forma ocasional.