Salud

Los bebés y las mascotas

Los bebés y las mascotas

Las mascotas pueden llegar a ser de lo más adorables y cariñosas, aunque, cuando conviven con un bebé o una mujer embarazada, pueden llegar a causar problemas en el hogar debido a varios aspectos.

De hecho, si acabas de tener un hijo y por tu casa corretea un perro, un gato o cualquier otro animal, no solo deberás preocuparte por saber cómo hacer la cama de la mascota, sino que también será fundamental que descubras los motivos por los cuales, en ocasiones, no es recomendable tener un animalito de compañía cuando un peque llega a un hogar. ¿Quieres saber por qué? Sigue leyendo y descubre algunos motivos.

Los gatos y la toxoplasmosis

Si estás embarazada y tienes un gato, lo mejor será que no te acerques al cajón en el que deposita sus heces, ya que estas pueden contener un parásito que provoca toxoplasmosis, una enfermedad que te afectará tanto a ti como al feto. No obstante, es importante destacar que esta bacteria suele estar presente, única y exclusivamente, en los gatos que consumen carne cruda, ratones o aves, por lo que, si tu minino no sale de casa, le encargas a otra persona la limpieza de sus excrementos y te lavas muy bien las manos después de tocarlo, no será necesario que te deshagas de él durante el embarazo. Disfruta de tus mascotas, pero con precaución.

El pelaje

Los gatos y los perros suelen soltar mucho pelo, especialmente durante las épocas de muda. Por este motivo, será muy importante que cepilles a tus animales a menudo, ya que el pelo de estas mascotas puede provocar alergias en los niños, así como picor de ojos, tos y otros desagradables síntomas que deberás evitar si quieres que tu bebé goce de una gran salud.

Continúa con tus actividades diarias

Los bebés pueden provocar que los animales se vuelvan muy celosos al comprobar que sus dueños ya no les hacen caso. Así que, si quieres seguir atendiendo a tus mascotas como lo hacías antes para que la presencia de tu peque no les afecte, sácalas a pasear como de costumbre, juega con ellas y no las dejes de lado. Además, siempre puedes salir a caminar con tu hijo y tu perro, una actividad que permitirá que los tres lo paséis en grande.