Alimentación

Las leches de fórmula

leches de fórmula

La lactancia, aunque recomendada no siempre es posible, ya que pueden existir algunos problemas y no todas las madres tienen la posibilidad de amamantar a sus hijos.

Llegado este caso hay que realizar la alimentación del bebé con leches de fórmula, las cuales se comienza a probar hasta encontrar con la definitiva, la que mejor asimila el bebé.

El gasto económico de estas leches a veces es elevado y las mamá dudan qué hacer con ellos ¿pueden aprovecharse?. Lo más recomendable es que no.

Las leches de fórmula son muy diferentes entre sí, ya que cada una se adapta a las diferentes edades y desarrollo que conlleva el bebé. Hay bebés que presentan problemas o inconvenientes como ser celíacos, prematuros… es cuando estas leches se convierten en algo más que una simple alimentación.

Si mezclamos diferentes leches para aprovechar y ahorrar nuestra economía podemos perjudicar al bebé y causarle un desequilibrio, pues este tipo de leche lleva añadidos artificiales que las convierten en más difícil de absorber por el organismo, por ello al realizar su mezcla pueden aumentarse sus nutrientes y otros disminuirse, provocando diarreas, vómitos, cólicos… todo debido a una alimentación sobrecargada que puede afectar al sistema nervioso, dañar los riñones o el estómago.

También se da el caso de la escasez de nutrientes para obtener un desarrollo completo que llega a dar la causa de pérdida de peso y actividad.

Otro aspecto importante es añadir la cantidad de agua indicada para la preparación, pues algunas son más concentradas que otras.

Está claro que la leche materna no puede ser nunca sustituida en su composición, sobre todo por la función inmunológica natural que posee, pero alimentar a un niño a través de leches de fórmula es también una tranquilidad para cualquier madre que no tenga la oportunidad. Las hay de tres tipos: inicio, continuación y crecimiento. Si el niño toma la adecuada en cada caso, la madre puede estar sumamente tranquila en lo que concierne a la alimentación de su hijo.