Educación

Las disputas de los pequeños

NIÑOS-AGRESIVOS

Cuando nos referimos a los pequeños en forma plural, hay que hablar inevitablemente de conflictos y dificultades entre ellos. Aunque se quieran y adoren mutuamente, los pequeños pasan buena parte de su infancia peleándose. Esto es normal y los padres pueden evitar muchas discusiones y peleas.

Hasta la llegada del segundo pequeño, el primero siempre estará acostumbrado a ser el centro de las vidas de sus padres. El arribo de un hermano le cambia totalmente las costumbres de su existencia, trastocando las relaciones en el hogar. Es una variación vital en su vida por lo que es fundamental prepararlo para afrontar la nueva situación. Si los pequeños se llevan más de cuatro años los cambios resultan más sencillos. En estos casos, se acostumbran a pelear menos, debido a que la diferencia de edades trae aparejado intereses distintos.

En cambio, si la diferencia es de dos años o menos, las peleas y disputas serán más frecuentes ya que los papeles de cada uno dentro de la familia no estarán muy bien definidos. Como padres, debemos hablarle del nuevo pequeño previo a su nacimiento y también compartir con él todos los preparativos de la espera del bebé. Será importante por ejemplo, dejarlo seleccionar los juguetes y ropa del nuevo hermanito.

Habrá que explicarle como será la nueva situación con el arribo del hermanito y aclararle que los primeros días el bebé no estará en condiciones de jugar con él. Muchas veces los pequeños se desilusionan al comprobar que el ansiado compañerito de juegos no camina, ni habla y pasa gran parte del día durmiendo y llorando.
Los motivos más comunes de los conflictos en los pequeños son los deseos de acaparar, en forma exclusiva la atención de los padres.