Embarazo

La transimisión del sexo y la herencia genética

Los genes definen los caracteres que va a heredar el individuo. En el momento de la fecundación son aportados a partes iguales por ambos progenitores. Químicamente, el gen se presenta como una cadena de aminácidos ordenados en una determinada secuencia que contiene el código hereditario.

Las células sexuales contienen la mitad de cromosomas que las demás, o sea 23. La célula fecundada que dará origen al nuevo ser se forma con la suma de dos células sexuales, que contienen la mitad de cromosomas que las células corporales. La combinación entre los dos cromosomas sexuales que se reúnen determina el sexo del hombre (XY) o de la mujer (XX).

Al patrimonio genético recibido de los padres hay que añadir el efecto de los factores ambientales, diversos e imprevisibles, que contribuyen igualmente a configurar el desarrollo futuro del niño. Antes de la fecundación, el riesgo de transmisión de enfermedades hereditarias se puede determinar mediante el cariotipo, que consiste en el análisis del material cromosómico del individuo. Una vez iniciada la gestación existe aún la posibilidad de practicar la amniocentesis transabdominal, consistente en la extracción de una muestra de lìquido amniótico.