Salud

La lactancia en los pequeños

lactancia

La leche artificial para pequeños apareció en el siglo pasado y desde el principio se generalizó por razón principalmente de sus prácticas ventajas. Los esenciales argumentos que avalaron su empleo han sido: mejor calidad de la leche industrial, menos infecciones en el pecho y posibles contagios, la mamá puede reintegrarse al empleo o actividad normal, etc.

Sin embargo, la leche materna tiene también argumentos muy importantes a considerar: disponible en todo momento a la temperatura adecuada y no requiere preparación, se consume y obtiene fresca, contiene anticuerpos que aportan defensas al pequeño contra probables infecciones, se adecua a las necesidades del bebe, beneficia el regreso a la normalidad del sistema genital de la mamá. La leche materna se ajusta en todo instante a las necesidades nutritivas del niño y además cumple sus necesidades afectivas e inmunológicas.

La leche materna no es la misma ni en calidad ni en cantidad en el transcurso de todo el período de lactancia. Es una relación existente entre los dos organismos que mamá cuenta con más cantidad de leche en los períodos en que más necesita el pequeño, y también la composición de la misma va cambiando para adecuarse a las necesidades que requiera el bebé. La lactancia materna no solamente alimenta al pequeño, sino que le proporciona la oportunidad de disfrutar de una relación física muy íntima con la mamá, manteniendo junto a ella un contacto sensorial, logrando sentir el aroma y todo el calor de su cuerpo.

Una correcta lactancia por medio de la mamá es lo más aconsejable a pesar que las leches artificiales han alcanzado en los últimos tiempos un excelente nivel de calidad. Cuando sea preciso recurrir al biberón la mamá procurará mantener igualmente un estrecho contacto afectivo con el pequeño que lo recibe. Tampoco ofrecer el biberón a un pequeño tiene que resultar forzosamente una acción mecánica y fría, alejado de los componentes afectivos. Es mejor para todos los bebés, recibir un biberón de una mamá feliz a que lo amamante una mamá insatisfecha.