Educación

La importancia de masticar correctamente

la-importancia-de-masticar-correctamente.thumbnail

 La propiedad de masticar es una etapa clave y primordial no solo como componente de las funciones digestivas sino como punto de inicio de muchas otras funciones presentes en el crecimiento y desarrollo de los pequeños. Entre los dos y tres años el pequeño ya estará preparado para efectuar gran parte de moliendas de distintas texturas de los diferentes alimentos en su propia boca. Dispone ya con una completa dentición temporaria, por lo que precisará recepcionar los retos de los distintos bolos de alimentos que incluirán un gran espectro de elasticidad. Éstos se convertirán en inconvenientes a superar en pos de consolidar un mecanismo muscular y articular que favorecerá muchas otras funciones que se relacionan con toda la masticación.

En los pequeños la propiedad de masticar es tan fundamental como lo puede resultar la succión para los recién nacidos. Esta función beneficiará además otros aspectos importantes del pequeño:
El correcto desarrollo del cráneo - el crecimiento del cráneo facial se ubica ligado a fuerzas musculares de distintas estructuras como los son la lengua, los labios y músculos de masticación, moldeando los tejidos más duros. Si no se estimulan los trabajos de estos músculos, los tonos musculares se verán disminuidos.

La articulación de las palabras - principalmente las letras consonantes son objetos de contacto entre todas las estructuras faciales y orales que se practican en el transcurso de la masticación. Las idénticas sensaciones que se producen en la acción de alimentarse se usan posteriormente para la facultad de la comunicación.
Toda la función respiratoria tiene que ser siempre de tipo nasal. Una buena masticación rítmica capacitada de demoler texturas casi sólidas en distintos gustos y volúmenes, brindará ayuda al resto de los músculos que intervienen en la toma de alimentos y logrará una excelente relación entre los labios y su correspondiente cierre bucal.

Con todo lo reseñado es indudable que la intención de proyectar al pequeño alimentos demasiados sencillos para manipular y de diferenciar, como suele suceder con las distintas dietas de comidas rápidas y atrayentes, resultarán un gran obstáculo para el correcto desempeño de muchas funciones en todas sus etapas de desarrollo.