Alimentación

La importancia de llevar una vida sana desde pequeños

Happy woman and child preparing healthy food together

Todos los adultos debemos ayudar a los niños para que aprendan a llevar una vida sana. Cuanto antes sigan unos buenos hábitos alimenticios y realicen ejercicio físico más lo verán como algo natural.

Tener unos buenos hábitos ayuda al niño a encontrarse bien y a mantenerse en un peso adecuado. Esto puede contribuir a que esté aceptado socialmente y mejore su autoestima.

Es importante que sirvamos raciones adecuadas a los peques, nada de excesos que lo único que producen es sobrepeso. Cuando el niño no pueda más no hay que obligarle a comer. Tampoco hay que premiar con la comida, y menos con dulces.

A la hora de alimentar a los más pequeños debemos intentar que coman una dieta variada y rica en frutas y verduras. Les tenemos que explicar que comer diferentes alimentos les hará más fuertes. Una buena idea es que tomen una pieza de fruta en el recreo o en la merienda, seguro que se acostumbran y la piden ellos mismos. En las comidas y las cenas la ensalada no debe faltar, podemos acompañarla de alimentos como queso o un poco de jamón york para que les resulte más atractiva. Si ven que la verdura es un básico de cada día en la mesa terminarán habituándose a comerla.

Los lácteos también son muy importantes porque durante el crecimiento necesitan calcio. Además de leche podemos darles yogures o queso, pero mejor no muy grasos y sin pasarnos.

Para beber los niños deben acostumbrarse al agua, nada de bebidas con gas y azúcar, ya  que sólo aportan calorías vacías y casi ningún nutriente de interés. Lo mejor es no comprarlas para que no las pidan en casa.

Y si queremos que los niños hagan ejercicio debemos limitar el tiempo que pasan frente a la tele, los videojuegos y el ordenador. Nada mejor que ir al parque, jugar al fútbol o realizar cualquier otra actividad deportiva que le guste.