EducaciónJuegos

Jugar creciendo

jugar-creciendo.thumbnail

Los juegos representan para los pequeños uno de los más importantes medios de comunicación. Podría establecerse un paralelismo en el sentido de que lo que el pequeño expresa a partir de sus juegos, posee el mismo valor que en los adultos las palabras. Por esto los juegos en los pequeños no tienen que ser tomados como algo que hace para entretenerse y que no molesta, sino que es una parte fundamental para todo su desarrollo.

Es mediante los juegos, mecanismo principal en la niñez, que los pequeños manifestarán sentimientos de tristeza, alegría, frustración, realizará sus propios conflictos, experimentará distintos roles, repetirá modelos de vinculación que establecen con él. Hemos visto a todos los pequeños repetir palabras o diciéndole a algún muñeco lo mismo que le han expresado a él. Por lo tanto los juegos son mucho más que un simple pasatiempo o entretenimiento, forma una de las herramientas y actividades fundamentales en el desarrollo emocional, motriz y psicológico, que tiene que ser permitida y sobre todo estimulada.

En el transcurso de la vida de los pequeños las cualidades que los juegos y el jugar adquieren se irán cambiando. En los bebés el primer objeto de juego será su propio cuerpo y el de su mamá. La diferenciación del “yo” y el “no yo” propia de esta etapa no le permite distinguir entre él y el otro. Todas las actividades lúdicas le proporcionarán un grato placer.

Será entonces a partir de los dos o tres años, edad que coincide en la mayoría de las situaciones con el ingreso al jardín, que en los pequeños comienzan a surgir los juegos compartidos y las asignaciones de roles más centrales y secundarios. Es fundamental jugar con el niño, para lograr entenderlo, orientarlo, comprenderlo y colaborar con él y al mismo tiempo con su mamá y papá.