Embarazo

Importancia del agua en la lactancia y embarazo

Water

El agua junto con el aire representan los elementos más naturales, indispensables e insustituibles para la vida de cualquier persona. Desde los propios orígenes de la humanidad, el agua ha resultado un elemento indispensable. Nuestro organismo no tiene la capacidad para almacenar el agua, por lo tanto las dosis que se pierden al cabo del día tienen que ser restituidas a efectos de lograr una buena eficiencia y salud en el organismo.

La alimentación de todas las mamás en el transcurso del embarazo representa un factor fundamental en el adecuado crecimiento y formación del bebé. En el embarazo se acrecienta la cantidad de líquido en el cuerpo, dado que el bebé cuenta con altos contenidos de agua también, por lo que hay que tener una muy buena ingestión de líquidos en este período. Se estima que las necesidades hídricas en todos los embarazos tienen una demanda fisiológica de dos litros de agua como mínimo por día. Además bebiendo esa cantidad de agua se logra una perfecta hidratación en el cutis, disminuye estreñimientos y riesgos de infecciones en vías urinarias, elimina gran cantidad de toxinas del cuerpo y lo más importante: se producirá una cantidad considerable de leche materna.

Para los lactantes, los requerimientos de agua está dado por la cifra que se pierde mediante los pulmones y piel, heces y orina. Los pequeños lactantes son muy sensibles a la falta de líquidos debido a las capacidades limitadas de sus riñones. Los síntomas de sed pueden ser una guía excelente para la ingestión de agua, pero en los lactantes esta sensación está algo reducida. Es aconsejable darles pecho siempre a demanda de los pequeños.

Las necesidades de líquidos en los pequeños son cubiertas por la leche materna hasta los seis meses de vida aproximadamente. Luego habrá que complementarlo con algunos alimentos sólidos con contenidos de agua.