Educación

Hijos controladores

Cuando nos convertimos en madres de hijos de más de 5 años descubrimos un día, tristemente, que estamos bajo el control de ellos en muchos aspectos; uno de estos, quizás el más tiránico, el de los horarios. Si acaso salimos por la noche varias veces a la semana será muy común ver caras de disgusto en nuestro peque y más de una vez nos hará planteos y preguntas con el intento de presionarnos para que no salgamos.

Ceño fruncido y preguntas como: “¿otra vez saldrás?” son cosas que no podremos evitar a menos que estemos dispuestas a poner límites y de educar a nuestros hijos para la libertad. Y esto básicamente se basa en respetar la libertad de los otros.

En momentos como esos nos damos cuenta que apenas han pasado unos cuantos años desde que nuestros padres nos ponían pegas por las salidas y las horas de regreso, con lo que finalmente terminamos llegando a la conclusión de que pasamos la vida rodeadas de controladores de horarios. Y esto no es justo.

Ningún control excesivo, sea de nuestros padres o de nuestros hijos, debe soportarse. Todas nuestras relaciones deben resguardar un grado de libertad individual y eso es algo que debemos infundir en nuestros peques, ya no para que no nos hagan escenas a nosotras, sino para que comprendan que ellos mismos serán mucho más felices con su propia libertad y respetando la de los que los rodean. Y para esto debemos dejar de lado las culpas y los sentimientos sobre protectores. No es fácil, lo se; pero tampoco es imposible. ¡Inténtalo!