Salud

¡Guerra a los parásitos!

Doctor giving girl checkup in doctor office

Entre los cuatro y los cinco añitos, los pequeños generalmente padecen alguna vez de parásitos o más comúnmente denominadas “lombrices”. Estos rebeldes gusanitos constituyen un inconveniente no sencillo de erradicar y de compleja solución.

Con la llegada del buen tiempo crece la posibilidad de que nuestros niños adquieran una enfermedad parasitaria: lombrices. Estos pequeños gusanitos llamados oxiuros existen sobre todo en los climas cálidos y templados. Depositan sus huevitos en casi todas partes: piso, tierra, ropas, etc. Es por eso que los pequeños, que a esta edad están más en contacto con los pastos e hierbas, comen frutas sin lavar ni pelar, son los más susceptibles de contagiarse.

Estos parásitos resultan más molestos que peligrosos. Los oxiuros producen una picazón anal o peri anal muy molesta, que hace que los niños se rasquen en demasía. De esta forma, los huevitos se introducen debajo de las uñas, produciéndose reinfecciones constantes cuando el niño se lleva sus manitos a la boca.

El mejor remedio es una correcta profilaxis. Se deben limpiar cuidadosamente las manitos y cepillar debajo de las uñas después de cada defecación y previo a ingerir alimentos. Hay que limpiar muy bien toda la casa, con especial atención en los juguetes y ropas de cama. Las verduras y frutas se deben lavar muy bien antes de ser consumidas y es conveniente pelarlas.
Extremando las medidas higiénicas ayudamos a prevenir esta molesta infección.