EducaciónEmbarazo

Embarazo adolescente (II)

ellenpage05

En nuestra cultura el embarazo precoz se considera como un gran problema psico-social con riesgos para las adolescentes. Para finalizar con este tema sobre la maternidad en nuestras hijas adolescentes, respondamos una serie de preguntas que traerán claridad y guía para afrontar en familia y con amor esta situación difícil pero superable.

¿Cuáles son los nudos más complicados de esta superposición de etapas que vive una adolescente que debe “crecer de golpe”?
Lo complicado es que las mamás adolescentes siempre crecen de golpe. Ellas finalmente son las que le tienen que dar de comer a sus hijos, y las que están solas porque el papá no asumió. La familia a veces contiene a estas niñas, pero otras veces no, y de este modo maduran a la fuerza saltando etapas.

Ya a esa edad, tienen que aprender todo junto: a ser mamás, a sobrellevar todo solas, a su doble carga. Sus vidas son un eterno golpearse, pasar obstáculos y crecer. La superposición de etapas no le hace bien a nadie, ellas son adolescentes, tienen ganas de hacer cosas relativas a su edad, salir con amigas, ir a bailar… Hay que estar con ellas y acompañarlas para que sigan adelante en la vida, para que no se inmovilicen con lo que tienen, para que no dejen de progresar en su desarrollo personal.

Desde la familia, ¿cómo se puede ayudar a una jovencita a asumir la responsabilidad de ser madre?
Primero debe asumirlo la familia, aunque le cueste mucho, porque por lo general, el suceso es bastante inesperado.  La familia debe estar al lado de la niña dándole contención, cariño, amor… Y aún así debe comprender que por más que estén siempre a su lado, a ella le va a faltar algo: ese papá del niño que ha nacido.

¿Por qué le cuesta tanto asumir esto a la familia?
Cada familia proyecta el futuro de los hijos de una manera corriente. Se espera que estudien, que se realicen como mujeres –y como hombres- desde otro lugar, acorde a cada etapa de la vida. Antes la mujer se realizaba cuando era mamá, ahora lo hace cuando es profesional, por ejemplo.

Cada familia espera que la hija o el hijo primero caminen cada etapa y que recién al madurar, tengan una familia, un hijo. Para todo hay un tiempo, para que los hijos puedan manejarse independientemente en la vida, también.

¿Qué cosas no hay que descuidar?
Primero la comunicación, es fundamental, tanto con la familia como con los amigos. Y no hay que descuidar la información, pero información con discernimiento -con aprehensión- no como un flash que entra por un oído y sale por el otro. De ese modo, tal vez se pueda lograr que haya menos niñas madres en nuestra sociedad.

Esperamos haber sido de ayuda en caso de que estés pasando por una situación semejante.