Embarazo

El parto: dolor y placer

portrait of mother and just born baby

Las causas de los dolores que la mamá siente en el instante del parto son más de tipo psicológico y ancestral que verdadero resultado de la misma experiencia orgánica. Venciendo los miedos y disminuyendo las tensiones musculares, será posible superar el dolor y hasta sentir placer al momento de tener el bebé. El embarazo transcurre normalmente bajo el control del médico ginecológico y a su término la mamá es asistida en un centro hospitalario.

Existen distintos métodos de preparación para el parto, pero sólo tres objetivos básicos en cada uno de ellos: comunicación mamá-pequeño, información y preparación corporal. El dolor no es la causa de los miedos en la mamá embarazada, sino la consecuencia de esos temores. Muchas molestias del embarazo se podrían evitar con mucha información y con una mejor comunicación entre la mamá y el niño que se está gestando.

Con muy pocas diferencias en los detalles prácticos, los principales métodos de preparación para el parto persiguen objetivos comunes: informar a la futura mamá de los procesos anatómicos y fisiológicos que intervienen en la gestación y el nacimiento, e iniciarlas en las técnicas de relajación y sobretodo de control de la respiración. Al percibir por primera vez los movimientos fetales, la mamá atraviesa momentos muy emotivos que, sin embargo, se alternan con otros períodos de ansiedad y mucha incertidumbre.

La mamá ha de asumir su propia gestación, sin delegarla totalmente en el médico ni en otras personas, y deberá adoptar durante el parto una actitud muy participativa, que se consigue cuando la mamá es capaz de alejar las ideas de dolor y recibir y secundar las contracciones como estímulos positivos.