Salud

El olor de los bebés es tan adictivo como la droga

Baby

Hoy he descubierto un dato que, además de curioso y llamativo, me ha parecido de lo más entrañable: el olor de los bebés es tan adictivo como las drogas.

Algo que no es de extrañar si tenemos en cuenta que la fragancia que desprende un recién nacido es profundamente agradable y placentera para las fosas nasales de todos nosotros.

Un dato que hemos podido conocer gracias a un estudio realizado por diversos especialistas del mundo entero, quienes han determinado, tras llevar a cabo varias investigaciones, que el olor de los bebés puede provocar en las mujeres la misma reacción que siente una persona que está enganchada a las drogas.

Y es que el aroma que desprenden los peques sirve para que las mamás puedan conectar con sus hijos de una forma química y, además, provoca una sensación tan placentera como mantener relaciones sexuales o consumir un delicioso plato de comida.

Sin embargo, lo que más me ha sorprendido de la adicción al olor de los bebés es que esta no solo se produce entre las madres que cogen en brazos a sus propios hijos, sino que, cuando una mujer que todavía no ha dado a luz sostiene a un recién nacido también se produce esta poderosa sensación que le impide soltarlo y la invita a estar cerca de él en todo momento, y no porque use un maravilloso perfume para bebés, sino debido a su propio olor corporal. ¡Qué curioso!

El motivo de que el olor de los bebés se asocie a la adicción a las drogas reside en un mecanismo que se encuentra situado en el cerebro y que se activa tanto cuando comemos después de tener mucha hambre como cuando un adicto a las drogas consume alguna de estas tóxicas sustancias.

Es decir, el olor de los bebés pone en marcha un mecanismo neuronal relacionado con el deseo que también se activa cuando llevamos a cabo otras acciones que también resultan sumamente placenteras para nuestro organismo, lo que provoca que esta dulce fragancia resulte tan adictiva.