Salud

El miedo a la oscuridad

Little girl with hands covering her eyes

Uno de los miedos que es común en muchos niños, aparece cerca de los dos años y puede desaparecer a los nueve años. El temor a la oscuridad, en algunas ocasiones tiene relación con otros miedos como: seres malvados, monstruos, etc.

Puede suceder que busque excusas como: no tengo sueño, tengo sed, quiero los autitos, me olvidé de hacer pis, etc. Trata de que el niño repita rutinas, por ejemplo: ducha con juegos, un cuento, música clásica, abrazos, besos y opciones que pueden colaborar a minimizar su miedo.

Este miedo se supera con el desarollo emocional y psicofísico del peque con su madurez. Es importante que las personas que viven con él se queden a su lado, dale un muñeco para que duerma con él, puedes dejar la puerta de su cuarto entreabierta o alguna luz encendida.

Puedes intentar diferentes maneras mientras crece, el juego es una opción para que se relaje y pueda comenzar a perder los temores. Siempre consulta a su pediatra si notas alguna anomalía, que esté más allá de lo habitual y pueda guiarte.