Salud

Consejos para el llanto del bebé

Crying Baby

Empezaremos con algunos consejos y guías para padres primerizos que no sepan como controlar a sus bebés cuando estos lloran sin un motivo aparente, hoy veremos una de las formas más comunes de tranquilizarlos.

- Darle al bebé algo para chupar:

Nuestros peques lloran sobre todo cuando tienen hambre, esto es algo que ninguna madre podrá pasar por alto ya que conoce los tiempos en que debe alimentar a su bebé y además es uno de los llantos que más rápidamente identificamos. Pero, aún cuando el bebé está satisfecho, hay en él una necesidad innata de succionar, por lo tanto muchas veces lloran debido a esa necesidad y para ello tenemos la ayuda del chupete.

En los casos en que el bebé rechaza el chupete, podemos reemplazarlo por algún juguete especialmente diseñado para la succión o para la futura dentición. Verás con asombro como este sencillo ejercicio de chupar trae calma a tu peque en cuestión de segundos.

Nuestra primer reacción ante el llanto de nuestro hijo, y ante la falta absoluta de comprensión de este lenguaje tan estridente, es la ansiedad y el nerviosismo. Lo que olvidamos en momentos como este es ese poder de transferencia que hay de padres a hijos en esta etapa. Si nos mantenemos tranquilos esta sensación será transmitida al bebé quien inevitablemente irá aquietándose.

Otra ventaja de relajarnos ante situaciones como esta, es que nos permitirá comparar y comprender el tipo de señales que el bebé nos estará transmitiendo con su llanto. La calma nos permite estar más alerta y abiertos a todo este tipo de experiencias de aprendizaje con su peque.

Aunque comprendemos todo esto, también es una realidad, que en más de una oportunidad perdemos la calma, en esos casos lo que debes hacer es dejar por un momento a su hijo (aunque siga llorando), salir del sitio donde está por unos minutos y regresar cuando hayas recuperado el control. Solo de esta forma obtendrás los resultados buscados.

Todas estas cosas que nos obligan a controlar nuestros impulsos son las que nos ayudarán a encontrar el camino correcto para comprender a nuestro bebé y de esta manera poder darle lo que necesita.

Refiriéndonos al llanto del bebé y la incapacidad, al principio, de comprender de qué se tratan, hemos hablado de varios motivos por los que nuestro bebé puede llorar aún cuando ha comido, está limpio y parece no necesitar nada más. Pero, ¿qué sucede si se trata de un cólico?

Todos los bebés lloran. Pero si tu peque está inconsolable hagas lo que hagas, puede tener cólicos. ¿Cómo puedes saber esto con seguridad? De acuerdo con varios especialistas en pediatría los bebés con cólicos presentan los siguientes síntomas:

– gritos más fuertes y más agudos de lo normal
– signos de dolor físico cuando se queja, como estirar las piernas hacia arriba, apretando los puños
– en medio del llanto suelen tener momentos en los que hacen fuerza y se ponen muy colorados por esto

No hay un método 100% efectivo para todos los bebés en caso de cólicos, dependerá de ti encontrar la posición que ayude a tu peque a calmar ese dolor que lo aqueja, intenta paseándolo boca abajo apoyado en tu brazo, con masajes en su vientre o con movimientos hacia arriba y abajo con sus piernas en tanto que lo acuestas boca arriba.

Pero sobre todo, tómatelo con calma, ya que el problema de los cólicos en la mayoría de los casos desaparece a los 3 meses.

La pregunta que más nos hacemos en el momento que nuestro bebé llora sin una causa natural, como puede ser hambre, sueño o necesidad de higiene. Esto es, ¿hay momentos en que está bien dejar llorar a nuestro peque?

Esta pregunta es fundamental, ya que nos encontramos con padres primerizos que no dejan que su bebé llore siquiera un minuto. Ante este cuestionamiento los profesionales en pediatría se han expresado de la siguiente manera en reiteradas oportunidades: “El hecho es que los bebés lloran aún cuando tienen padres perfectos y todas sus necesidades se encuentran satisfechas. En estos casos lo único que logran es que los padres sientan una culpa innecesaria.”

Cuando el bebé tiene ya 4 meses, y siempre que estemos seguros de que está bien, sin cólicos, sin necesidad de ser higienizado ni de alimentación; podemos dejar que llore por algunos minutos antes de recurrir a algunas de las prácticas que les hemos aconsejado para calmarlo.

De todas formas este es un proceso de aprendizaje tanto para los padres como para el pequeño, no esperen ningún resultado de un día para otro. Todo lo que hagamos en los primeros meses de vida de nuestro hijo demandará de mucha paciencia y sabiduría de nuestra parte.