Educación

El ejemplo … modelo práctico de enseñanza

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Los niños aprenden lo que viven, frase que es bastante popular y conocida cuando un abuelo quiere dejar en evidencia la falta de obediencia de los pequeños. ¿Certeza o mito? Hacia donde focalizas la “guía de vida” de tus hijos es una decisión muy personal y basada en criterios subjetivos.

Por eso, hablar de educar como guía establece un vínculo amoroso desde la connotación que brindan las palabras desde la positividad y energía estimuladora. La manera en que te relaciones con el medio será un puente de aprendizaje para el peque ya que la observación es un modelo e irá forjando así rasgos de la personalidad que lo constituirán como sujeto.

Si el clima es de tensión, gritos, peleas … adquirirá nervios, si le brindas un bienestar  basado en el compartir, charlas, amor es natural que fluya la tranquilidad. Puedes no tener tiempo (mira soy madre de dos niñas – la mayor de 9 años y la menor de 1- trabajo de manera dependiente e independiente  y posteo) aún así estar con ellas jugando  caminando o tomando “algo rico” para que las diferencias acerquen y no alejen.

El establecer una relación con vínculos firmes donde la prioridad son los niños (no el centro sino darles la contención necesaria) si ve que  te relacionas con otros a los gritos sin duda el también lo hará, eres su referente. Muéstrale que entre sus padres o las personas que vivan con los peque (las familias cambian) pueden confiar uno en el otro, destacando la importancia del buen trato y el respeto con actitudes amables y cordiales.

Si le prometes cumple, la palabra tiene valor; el respaldar lo que le has dicho con la acción será más provechoso que mucho palabrerío. Puedes repetirle una y mil veces esta frase pero si actúas de manera contraria solo lo confundirás y la confianza comenzará a diluirse.

Vive de modo amoroso y será un peque amoroso, enfoca las situaciones de vida como estimulantes aprendizajes, intenta encontrar la mitad del vaso lleno … de a poco verás que renace la relación con tu peque. Confía en tí y tu hijo lo hará también.