Educación

El control de los esfínteres

Happy brother and sister

Estudiando la evolución de nuestros pequeños en el transcurso del primer año de vida, notaremos que la boca es la región del cuerpo privilegiada. Es una fase en que ser llevarán todo a su boca, desde partes de su propio cuerpito hasta objetos exteriores como juguetes o el chupete.

Gradualmente, inician a explorar y a notar curiosidad por otras regiones del cuerpo: la anal. Al inicio registramos que el pequeño no controla lo que expulsa de su cuerpo. Posteriormente empieza a retener y por lo tanto el pequeño se transforma en un ser activo. Lentamente, junto con la retención va logrando las emisiones voluntarias de la orina.

Dejar los pañales tiene que ser un instante en el que el pequeño esté preparado tanto fisiológicamente como sicológicamente. Por lo que cada niño lo realizará atento a sus tiempos y funcionamientos personales y también familiares. Su edad cronológica no será el único detalle a considerar, también hay que tener en cuenta el estado emocional e intelectual del pequeño. Puede ser apto de tener el control de los esfínteres de forma voluntaria y no realizarlo por diversas razones. La carencia de sincronización entre la mamá y su pequeño puede trastornar o entorpecer el proceso.

Será fundamental considerar que no solamente el pequeño pierde o deja algo, sino que mamá y papá también van perdiendo características de ese hijo pequeño. Esto implicará variaciones que lo llevarán en poco tiempo a la autonomía en esas características. Consecuentemente, mamá y papá tienen que estar muy convencidos de que deje los pañales para colaborar y sostener al pequeño en sus posibles temores y dudas.