Juegos

Educarse jugando con los muñecos

Child playing with doll

Los niños adoran jugar con muñecos porque les permite explicar historias. Se convierten en directores de películas y ya sea en forma de peluche o de trapo, los muñecos protagonizan grandes aventuras.

Aunque se le suele llamar “jugar a las muñecas”, en realidad cualquier objeto que a los peques les sirva para inventar ficciones encaja a la perfección con el concepto. Son uno de sus juegos más apreciados, y la sofisticación va en aumento a medida que los peques van creciendo. Al principio, los niños reproducen con sus muñecos los eventos del día a día. Más tarde, dejan ir su imaginación y su creatividad se desborda: entonces nacen historias fantásticas e increíbles protagonizadas siempre, eso sí, por ellos mismos.

Con unos meses

La primera muñeca o muñeco del pequeño llega alrededor de los 18 meses. Se trata de imitar todo lo que ve a su alrededor. Por ejemplo, si aprende como sus padres se lavan los dientes, le hará lo mismo a su nuevo amigo. Igual con el pelo: les encanta peinar y descubrir nuevas formas de dar vida a las cabelleras. Para este período, lo mejor es escoger juguetes simples, ligeros y de fácil manipulación. Que no sea demasiado grande y que se adapte a la medida del pequeño, para que pueda abrazarlo y cogerlo bien fuerte sin sufrir ningún daño.

De dos a tres años

El muñeco o la muñeca se convierte con el tiempo en un compañero de juegos del peque. Le gusta lavarlo, meterlo en la cama, que caminen, alimentarlos… Los niños hacen de mamá y de papá, imitando las conductas que ven en los mayores. Repiten todo lo que ven, experimentando el mundo de los adultos. Las historias que diseñan les sirve para expresar sus sentimientos y superar algunas situaciones más complicadas. También se van haciendo cada vez más responsables y adquieren mayor seguridad en sí mismos.

A partir de los tres años

A estas edades las historias se alargan y se hacen más complejas. Los pequeños van más allá de los roles familiares, y también pueden ser “el profesor”, “la doctora”, “el enfermero”… No os sorprendáis si veis que vuestro hijo reproduce con sus amigos juguetes aquellas normas que le estáis transmitiendo. Y no olvidar que jugar con los muñecos también es una manera muy importante de socializar con los otros niños: les permite desarrollar sus habilidades sociales, llegar a acuerdos para escoger la historia, los personajes…