Educación

Educar en la igualdad de género

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Sí, los niños y las niñas se diferencian en algunos aspectos, pero eso no significa que la educación deba ser diferente, todo lo contrario.

Educar en la igualdad es lo mejor que podemos hacer para que los niños en el futuro sean igualitarios y desaparezcan las actitudes machistas, como la violencia de género.

En las casas donde hay niños y niñas se deben repartir las tareas de forma justa. Ambos pueden ayudarnos a poner y a quitar la mesa, a hacer las camas y a tener la casa ordenada.

El ejemplo que les demos es lo más importante, por eso los padres tienen que repartirse las diferentes tareas. Por ejemplo uno de ellos puede cocinar y el otro recoger la cocina una vez que haya terminado. De nada sirve hablarles de igualdad si ambos padres trabajan fuera de casa y cuando llegan es la madre la que se dedica a las tareas del hogar. Los roles deben ser lo más igualitarios posible.

Otro aspecto importante es que vean que las decisiones se toman en familia, y que no es sólo el hombre quien decide, algo que pasaba hace años y que le hacía situarse en una posición de poder respecto a la mujer.

También tenemos que alentarles a que estudien lo que quieran, no por el hecho de ser niña debemos limitar su formación. Si una niña quiere ser ingeniera y un niño peluquero no pasa nada, ambos tienen las mismas capacidades y debemos apoyarles elijan lo que elijan.

Una educación sin imponer límites por razón de sexo puede ayudar a que las niñas tengan una autoestima correcta y que cuando sean adultas no toleren las actitudes sexistas y menos aún problemas tan graves como el maltrato o los abusos.

A la hora de jugar no debemos imponerles roles predeterminados. Es normal que tengan sus propios gustos, pero una niña se lo puede pasar fenomenal jugando al fútbol y un niño puede jugar a las muñecas. Por eso si hay niños y niñas en casa lo ideal es que compartan juegos y elijan por sí mismos si les gusta o no, evitando frases como eso es de niñas o eso es de niños. Y cuando veamos actitudes discriminatorias en la tele o en los videojuegos debemos explicarles que son erróneas.