Educación

Dormir con los padres

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El peque debe dormir solo desde su nacimiento, en un horario que sea habitual hará que pueda adquirir este hábito de manera más sólida pues sabrá hay una rutina que aliviará las ansiedades o negociaciones de ir a acostarse para dormir. El baño con unos mimos son una combinación ideal para que se relaje y logre conciliar el sueño para descansar mejor.

Ellos pueden sentir que dormir con los padres es bellísimo, pero como se sabe tiene consecuencias poco favorables para ellos, aunque te resulte asombroso puede crear futuras inseguridades en sí mismo o no poder ser independiente en otras áreas de su vida. Es cierto que muchos peques padecen de miedo a la oscuridad, a animales debajo de su cama, escuchar sonidos inexistentes; estos temores han de ser superados con la contención de las personas que viven con ellos mediante la ejercitación de la paciencia y persistencia adulta para no ceder ante el llanto manipulador o una sonrisa de : “dale mamá, solo por hoy” … acompáñalo tú en su cama con una canción que lo tranquilice (cada niño tiene una que le produce bienestar) pero no lo lleves a la cama con ustedes.

También está asociada a factores culturales, en Japón hasta los cinco años que duerma con los padres  no está mal visto en Occidente es un signo de independencia infantil, aún así es básicamente por una cuestión de comodidad que ha de hacerse entonces “todos” los integrantes de la familia podrán descansar bien. Los vínculos se establecen de otra manera y no se motiva a la autonomía del peque sino que se intensifica la dependencia, puedes acunarlo o recostarlo con ustedes (cuando comienza la enseñanza del hábito) y pasarlo cuando esté dormido al cuarto que comparte con sus hermanos o donde descansa solo.

El dormir con los padres en la misma cama se llama: “colecho”, los riesgos a los que expones al peque son varios: asfixia, muerte súbita, caer de la cama porque al dormir gira y no tiene barandas etc; por estos y otros motivos más es que el peque debe estar en su cuna/cama para que pueda descansar relajado él y las personas que conviven con él. También puede verse esta temática que el peque busque calor y el olor de su mamá porque le brinda tranquilidad, pudiendo conciliar el sueño o porque aún no desarrollaron la noción de espacio/tiempo, por eso se lo relaciona con un hábito ligado a la madurez de cada peque.