Educación

Despegando de la primera infancia

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Entre los tres y cinco años los peques son altamente competitivos y “se miden entre ellos”: quien es el más veloz o el más alto, quien come más galletitas en menor cantidad de tiempo, quien posee mayor cantidad de juguetes o el más grande etc; agrandar las situaciones para sentirse héroes o más grandes, es parte del desarrollo normal que deben vivir. Si observas cuando se otorgan el título de amigos entre ellos es como si se dieran un premio de honor, y si hacen mención al “mejor amigo del mundo” es sentirse como en la cima de una montaña.

Es una edad muy placentera para disfrutarla junto a ellos, la palabra tiene un valor como ninguna otra cosa (si es un par quien las dice aún más poder de convicción tienen), es casi a los cuatro años que comienzan a sociabilizar de manera más desapegada de los padres; es un periodo donde estar con otros pares y personas variadas les resulta placentero o divertido porque comienza a respetar algunas reglas, imitando a los adultos que lo rodean. Las actividades grupales son más emocionantes pues al tener mayor vocabulario pueden concretar el juego de otra manera, no hay que olvidar que el aspecto lúdico es primordial en esta etapa.

El juego simbólico es uno de los pilares para que pueda ir conformando su personalidad mediante la observación de sus referentes y la posterior imitación, permítele la libertad de acción con el apoyo familiar de manera incondicional (siempre respetando al otro) para que respaldado por nuestra confianza pueda afirmar la seguridad en sí mismo y la autoestima. En esta etapa el niño no distingue claramente entre ficción y realidad, por este motivo no reprendas este tipo de juego pues es la base para poder desarrollar completamente la capacidad de abstracción y de la racionalidad, entonces posterior a los cinco años ingresará al período escolar primario donde afirmará paulatinamente estos aprendizajes.

En estos años logra una mayor concentración en sus juegos y conversaciones con pares o referentes, el aspeccto psico-motor está más consolidado , puede mantener conversaciones y no le gusta perder en ninguna actividad que emprende. En lo cognitivo puede agrupar objetos por similitudes/diferencias/colores/tamaño y ya tiene una ubicación espacio-temporal, lo cual le permite ir afianzando distintos tipos de motricidades (fina y gruesa); como mamá y docente os motivo a ser parte de esta maravillosa etapa donde jugar contigo es un honor.