Salud

Deshidratación en el niño

Small girl is drinking the water

Tener a un niño hidratado es vital para sus funciones orgánicas debido a que el porcentaje de líquido es mucho menor y su actividad física es mucho mayor que la de un adulto. Si un niño sufre deshidratación puede dar lugar a graves consecuencias.

Especialmente en la época de verano es un aspecto importante a cuidar debido a las altas temperaturas que se dan en esta estación del año, las cuales hacen que el sudor sea mayor y el organismo pierda mucho más líquido.

El porcentaje de agua que se le debe dar a un niño es sobre el 70 y 80 % de su peso, sin embargo en un adulto oscila entre el 50 y 60 %. Una aproximación en un niño de 10 kilos es de ½ agua.

El agua es básica en la alimentación del niño, los más pequeños han de tener una hidratación lo más adecuada posible. La frecuencia aproximada es cada dos horas aun no teniendo sed.

El agua no se obtiene solamente en estado líquido, sino que los alimentos sólidos también la contienen, en especial la fruta, verduras, gazpachos…

Si el bebé está en la etapa de la lactancia no necesita hidratarse con agua. Los especialistas recomiendan que durante lalactancia materna no se ha de tomar ningún otro líquido hasta los seis meses de edad. Con la leche de la madre es suficiente, ya que su composición se basa en el 90% de agua, la cual contiene minerales y nutrientes necesarios para el desarrollo y crecimiento del niño y su respectiva hidratación. En la época de verano, cuando el bebé necesita estar más hidratado se ha de dar con más frecuencia el pecho, de esta forma el equilibrio será perfecto.

Los síntomas de la deshidratación en un bebé es cuando las fontanelas se le hunden, la piel está reseca, la orina es más oscura y menor de lo habitual, la saliva es escasa, las deposiciones duras y secas, tiene somnolencia, su ánimo es bajo, presenta palidez…

Un hecho a tener en cuenta es que la deshidratación también puede ser debida a no ingerir líquidos, sino a vómitos y diarreas.