Salud

Desarrollo psicomotriz de nuestros hijos

Como padres una de nuestras responsabilidades es custodiar el normal desarrollo y crecimiento de nuestros hijos, esto nos demandará aprender una cantidad de conceptos que hasta ahora posiblemente nos hayan resultado desconocidos, pero es la única forma de seguir de cerca y con atención el proceso de maduración de nuestros peques. Nadie puede controlar algo que desconoce. Por ejemplo, el desarrollo de la motricidad es una señal prioritaria en el fortalecimiento del yo a través de una experiencia corporal satisfactoria, es en sí el desarrollo mismo del niño como persona.

La psicomotricidad reúne dos potencialidades tan importantes como la función motriz y la psiquis, ambas se comportan en este caso como las dos caras de un solo proceso. Un niño que desarrolla satisfactoriamente su psicomotricidad es capaz de manejar sus funciones motoras, cognitivas y afectivas; tomando conciencia de sí mismo y a su vez relacionarse con el mundo que lo rodea.

En este desarrollo el cuerpo se comporta como el medio de expresión y de comunicación, pero durante todo el proceso psicomotriz el peque siente, percibe, crece, responde;  y todo esto lo logra ampliando además su lenguaje y relacionándose saludablemente con los demás.

La psicomotricidad está basada en cuatro puntos fundamentales:

1- El cuerpo:
elemento básico de contacto con lo que nos rodea.

2- El movimiento del cuerpo: unido de manera indispensable a todo lo que tenga que ver con el comportamiento a la hora de relacionarse.

3- El esquema corporal: su construcción y asimilación será lo que haga que el peque tome conciencia de su propio cuerpo, de sus posibilidades y limitaciones y del esquema temporal y espacial.

4- El lenguaje:
instrumento fundamental de comunicación y expresión.