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Cuidado con los ahogos de los más peques

Como padres se debe estar atentos a los movimientos que realizan los niños en todo momento. Es indispensable prestar atención a las actividades que desarrollan los bebés durante el día ya que al desconocer el nuevo mundo, desconocen por igual los objetos que lo rodean. Así, los pequeños tienden a llevarse cualquier objeto a la boca sin importar su tamaño lo que podría traer complicadas consecuencias. Es necesario entonces estar preparados si este tipo de situaciones no son detectadas en el momento preciso.

Existen algunas recomendaciones que los padres deben llevar a cabo sin alterarse porque perjudicarían el proceso normal para evitar que dicho problema se agravie. Cuando el niño ingiere algún objeto extraño pero diminuto y no presenta ninguna queja ni síntomas de malestar entonces es probable que no este estemos en presencia de algo sumamente grave, entonces debemos dejar que eso siga su curso ya que posiblemente el objeto extraño se dirigió hacia el estómago. En este caso el niño expulsara dicho objeto mediante la expulsión de las heces.

Por el contrario si ante la ingesta del objeto el niño presenta algunas dificultades para respirar entonces es necesario y de suma importancia que sea expulsado inmediatamente de su cuerpo ya que sino podria presentar un paro cardiorespiratorio.

En caso de que el pequeño se tragante pero su cuerpo reaccione de manera que tosa, llore o exprese de alguna manera lo que le está pasando, se recomienda no intervenir en el proceso que conllevaría a expulsar el elemento perturbador. Pero si éste puede ser detectado entonces es posible que se intente extraer mediante el uso del dedo índice flexionado, sin que esto genere complicaciones. Para ayudar al pequeño se utilizan diferentes mecanismos de acuerdo con la edad que posea para asegurarnos de que la ayuda sea exitosa.