Salud

Consejos para evitar un corte de digestión

Teenage boy doing a handstand in a pool

Los niños en verano adoran estar dentro del agua, pero aunque nos insistan mucho no debemos dejarles bañarse hasta dos horas después de la comida.

La hidrocución o corte de digestión es un problema que puede ser muy grave y que aparece cuando se produce un cambio brusco de temperatura después de una comida, normalmente abundante.

Lo importante es que el niño no se bañe hasta que pase un mínimo de dos horas después de comer, ya que tras la ingesta de alimentos la sangre se concentra sobre todo en las vías digestivas y tras un cambio de temperatura debe dirigirse a otras partes para contrarrestar este efecto, lo que provocará mareo, pérdida de consciencia, sudor frío, bajada de la tensión y vómitos. También se puede producir un corte de digestión si le da mucho sol y después se baña en agua fría, si realiza deporte después de comer o se toma un alimento muy frío después de estar haciendo ejercicio.

Como hemos dicho para evitar este problema tenemos que dejar que hayan pasado dos horas tras la comida y una vez pasado este tiempo debe meterse en el agua poco a poco, nunca tirándose de cabeza o de golpe. Además debe mojarse un poco el pelo antes de entrar en el agua. Tampoco debemos dejar que este expuesto al sol mucho rato, lo mejor es ponerle un gorro, protección solar y procurar que esté a la sombra, sobre todo mientras está comiendo y después.

Es aconsejable que si vamos a la playa o a la piscina no les demos a los peques alimentos o comidas muy pesadas, mejor optar por ensaladas, sándwiches o un poco de carne o pescado a la plancha. Y el agua o los zumos que les demos tampoco deben estar excesivamente fríos.