Salud

Cómo tratar la dermatitis atópica

Mother massaging back of newborn baby

La dermatitis atópica bastante frecuente en los niños, aunque suele mejorar e incluso desaparecer a medida que crecen.

Normalmente los niños con dermatitis atópica tienen la piel muy seca, picores, rojeces y pequeños granitos o ampollas. Además de los medicamentos o cremas que nos recete el pediatra, lo más importante es que el niño que sufre un brote no se rasque, aunque esto es muy difícil, por eso es importante que les cortemos bien las uñas para que no se hagan heridas que se puedan infectar. En algunos casos se pueden poner guantes de un material ligero para que no se rasquen por la noche.

En cuanto a la dieta se cree que deben evitar las comidas con muchas especias o muy condimentadas, así como la soja, el chocolate, los cacahuetes, los cítricos o el marisco. Además la dieta debe evitar los productos procesados que contienen aditivos.

Es mejor duchar al niño que bañarlo, ya que no es bueno que esté mucho tiempo en contacto con el agua, que además debe ser tibia y no muy caliente porque seca la piel y empeora los síntomas. En la farmacia debemos comprar un jabón hipoalergénico muy suave específico para este tipo de pieles. Tras la ducha debemos secar la piel con mucha suavidad, nunca restregando ni frotando. La piel debe hidratarse siempre después de la ducha e incluso varias veces al día, evitando las cremas con perfumes o alcohol.

A la hora de elegir la ropa siempre debemos decantarnos por el algodón, ya que la lana y los tejidos sintéticos pueden empeorar la piel. Debemos evitar abrigarle en exceso porque el calor y el sudor no son buenos en los casos de dermatitis atópica. La ropa debemos lavarla con detergentes hipoalergénicos y sin perfumes.

En casa tenemos que evitar un ambiente seco, por ello en las zonas con baja humedad o cuando pongamos la calefacción en invierno podemos adquirir un humidificador.