Educación

Cómo organizar el tiempo extra-escolar de los peques

children play in the car

El éxito de los pequeños en la escuela depende de las condiciones en que se desarrolla su aprendizaje. Pero a veces queremos que hagan tantas actividades que se convierte en todo un reto lograr el equilibrio entre las horas que pasa en el colegio y las que pasa fuera de él.

Conciliar agendas

Nuestras ambiciones son grandes: queremos que nuestros hijos sean los mejores, los que más idiomas hablan, los que más instrumentos tocan, los que más deportes practican. ¿Pero es lo que realmente quieren y necesitan ellos? El primer reto es conseguir conciliar los horarios de todas esas actividades extra-escolares con las nuestras. El segundo, seleccionar con criterio aquellas iniciativas que realmente se adaptan a las necesidades de los pequeños estudiantes, y no al revés.

Educación sostenible

Cultivar un huerto ecológico es una de las opciones preferidas estos últimos años. Plantar sus propios alimentos ayuda a los peques a ser conscientes de lo importante que es una alimentación variada y sana. Y el hecho de plantar y recolectar fomenta el trabajo en equipo. Lo mejor es que se puede practicar con los padres, hermanos, abuelos y cualquier miembro de la familia que se apunte.

“¿Do you speak english?”

Otra actividad que ya forma parte del “currículum” de nuestros peques es el inglés. Últimamente están surgiendo academias y metodologías muy originales, que consiguen que aprender una lengua extranjera se convierta en toda una aventura. Pero no hay que olvidar que lo primero es lo primero: si manifiestan algún tipo de dificultad en las asignaturas habituales, lo más beneficioso será inscribir al peque en algún programa de refuerzo escolar.

Jugar sigue siendo la mejor actividad extra-escolar

Pero ante la infinita oferta de nuevos cursos de matemáticas, natación sincronizada o clases de ballet, nunca falla recurrir al sentido común en el momento de la inscripción. Actividades deportivas, culturales, artísticas o científicas nunca van a escasear. Lo más importante es que sirvan para mejorar la autoestima de tu peque, para relajarles y para ayudarles a aprender divirtiéndose. Ir en bicicleta por el barrio o construir cosas con sus propias manos pueden ser proyectos igual de enriquecedores que el chino o la informática para peques. No hay que olvidar que jugar con la familia puede ser la mejor manera de pasar el tiempo fuera de las aulas.