Alimentación

Cómo introducir nuevos alimentos

Healthy children's snack pizza with pasta sauce, cheese and vegetables on an English muffin in the shape of a smiley face

A partir de los dos años nuestros peques ya pueden empezar la gran aventura de los sabores y nuestra ayuda y actitud será determinante en el proceso. Lo mejor es acostumbrarles des de bien pequeños a la heterogeneidad de productos alimenticios.

Originalidad y nuevas apuestas

Ayuda presentar con gran entusiasmo los nuevos platos, casi como si se tratara de una celebración. Así el pequeño se sentirá suficientemente a gusto para abordar los nuevos sabores sin ningún prejuicio. En cambio, si detecta en vosotros algún reparo o manía, esa falta de confianza también le echará para atrás y le hará ser desconfiado.

La pasta suele ser una apuesta segura. Tienen gran aceptación entre los pequeños y se pueden acompañar de una gran variedad de alimentos. De hecho, convertir algunos alimentos “difíciles” en salsa es una estrategia que da muy buenos resultados. Si aparta los trocitos, al menos se habrá comido buena parte de ellos “camuflados” en el resto del plato. Sobretodo no olvidar que la diversidad es imprescindible para el buen crecimiento de vuestros pequeños.

Experimentar con nuevos sabores

También es recomendable aprovechar cualquier ocasión para experimentar con nuevas formas de cocinar. Si hacéis un viaje con vuestro peque, ya sea a otra región o a un país extranjero, siempre es una buena idea darle a probar la cocina típica del lugar donde vais. Así su joven paladar también se irá formando en todo tipo de especialidades locales.

Los quesos tampoco suelen fallar con los niños. Si no es uno es otro, seguro que alguno se acabará convirtiendo en su alimento preferido: más secos, más suaves, redondos, cuadrados… A pesar de lo que se cree, los que tienen un sabor más fuerte también pueden llegar a apasionar a vuestro peque. Darlos a probar y que escoja, quizás acompañados de un poco de pan o de mermeladas de frutas. Jugad con todo tipo de combinaciones, por ejemplo con la dulce combinación del flan y el melocotón.

Diversidad en la alimentación

Si vuestros peques viven con naturalidad la diversidad, un ambiente de pluralidad de sabores les ayudará a ser más abiertos a la hora de apreciar texturas, colores y olores en la comida. Esto será fundamental para su correcta nutrición y crecimiento, tanto ahora que son pequeños como en el futuro.