Educación

Cómo influyen los regaños en nuestros peques

Criar a nuestros hijos no es tarea fácil, educarlos correctamente sin caer en excesivas demandas es algo que los padres debemos plantearnos constantemente ya que en nuestro afán por transmitirles lo que consideramos será lo mejor para su futuro solemos exigir más de lo que corresponde; o de manera poco conveniente para la formación saludable del temperamento de nuestros peques.

Hay cosas de las que nos será imposible escapar, ya sea un capricho como una pelea entre hermanos es casi como una condición propia de los niños que como padres debemos corregir pero sin exageraciones. Regañar a nuestros hijos es beneficioso para ellos mismos, cuando cometen un acto impropio, pero ese regaño siempre debe estar medido por la vara del amor. Solamente de esta forma llegaremos a ellos de manera positiva y lograremos verdaderos cambios.

Muchos padres se dejan llevar por emociones que están viciadas por motivos totalmente ajenos a los que ocasionaron el regaño, como pueden ser problemas personales o cuestiones laborales, que nada tienen que ver con nuestros hijos y que sin siquiera darnos cuenta dejamos que influyan en el momento en que deseamos corregirlos, desembocando en un regaño que se llena de una violencia contenida por motivos propios de los adultos y recae injustamente en quienes menos lo merecen: nuestros hijos.

Un estudio realizado en los Estados Unidos ha demostrado que los padres que regañan violentamente a sus hijos influyen de manera absolutamente negativa en sus emociones, como así también repercute de igual manera en las relaciones que establezca en su adultez. Además de generar en algunos casos depresiones, baja autoestima y, en casos más severos, generar conductas violentas por parte del propio niño.