Moda y Complementos

Cómo escoger el equipo para la natación de tu peque

Boy in pool

Una de las maneras más divertidas de hacer deporte es la natación. Desde los primeros cursos escolares se convierte en una costumbre para nuestros peques ir a la piscina una vez por semana, para desarrollar sus habilidades psicomotrices y descubrir la magia del agua.

Las gafas de natación

Decidir qué modelo de gafas le convienen más a nuestro pequeño puede ser todo un dilema. Es recomendable su uso para proteger los ojos del cloro. Están los modelos que tienen un puente fijo y se ajustan únicamente por las gomas laterales. Y aquellos otros que tienen el puente regulable que permite adaptar los vidrios al tamaño de la cabeza de nuestro hijo. El material del puente también varia: los hay de goma, que son muy cómodos pero pierden en impermeabilidad con el paso del tiempo. También los encontramos de siliciona, que se acoplan muy bien pero dejan algunas marcas en la piel.

Hay muchos colores para escoger: transparentes, amarillas, azules, negras… No se trata sólo de una cuestión de gustos. Cada color cumple con su función: adaptarse a la luminosidad de la piscina donde van a nadar vuestros pequeños. Si la piscina es muy luminosa, serán mejor los vidrios oscuros para que los rayos no les deslumbren mientras corren. Si se trata de un lugar sin demasiada luz, hay que decantarse por los vidrios blancos, amarillos o azules.

El gorro para la piscina

Otra cuestión no menos importante es la del gorro. Forma parte del equipo de todo buen nadador, y actualmente sí es obligatorio su uso para nuestros hijos, por razones de higiene. Se pueden encontrar de felpa, ideales para cabellos largos. Los gorros de látex se ajustan perfectamente a las cabezas pero tienen el inconveniente de ser difíciles de poner y sacar. Y no olvidemos los de silicona, que favorecen el aerodinamismo mientras mantiene el cabello del peque bien seco.

Evitar los hongos

También es recomendable que los peques usen calcetines de natación o chancletas para evitar y prevenir que cojan hongos mientras caminan alrededor de la piscina. Por supuesto, hay que incluir en su mochila un buen albornoz, una toalla o un poncho para que los nadadores no se resfrien de camino a los vestuarios.