Salud

Cómo dar homeopatía a bebés y niños

Niño tomando medicamento

Las afecciones más comunes en los niños tales como cólicos, otitis, insomnio, tos, dolores relacionados con la dentición en los bebés, etc., generan preocupación en los padres, sin embargo actualmente existen distintas opciones terapéuticas para abordarlas.

La homeopatía es por ejemplo un método interesante para tratar estos problemas tan frecuentes entre los más pequeños de la casa. Una de las ventajas de los medicamentos homeopáticos es que los pueden tomar cualquier miembro de la unidad familiar: mujeres, niños, personas mayores, polimedicados… Además, son fáciles de administrar, algo muy importante a estas edades.

Los medicamentos homeopáticos presentan distintas formas, destacando los gránulos o las unidosis bebibles. Los gránulos se diluyen en el biberón, por lo que no presentan ninguna complicación. En el caso de las unidosis bebibles, resaltar que son también fáciles de administrar, son higiénicas y prácticas, no contienen conservantes y tienen un sabor neutro que los bebés las toleran bien. Además, se pueden realizar varias tomas para paliar el malestar propio de estos trastornos.

En general, la homeopatía es eficaz para rebajar la fiebre en los lactantes o la tos que suele presentarse por la noche impidiendo que ni el niño ni los padres consigan conciliar el sueño. También resulta útil durante la aparición de los dientes. En estos casos el dolor que sienten los más pequeños es muy intenso, por lo que ofrecerles un remedio proporciona el que ese síntoma sea más llevadero. Junto a ese dolor tan fuerte se suelen producir otras manifestaciones, como nalgas enrojecidas, mejillas ardientes o sueño agitado. La homeopatía aborda cada uno de estos síntomas de forma eficaz.

Por último, también hay que tener en cuenta que cuando los niños comienzan a dar sus primeros pasos pueden producirse caídas. En estas situaciones, los más pequeños suelen alarmarse y empezar a llorar de forma descontrolada, pero basta con mantener la calma, acercarse a nuestro hijo y ver la gravedad del golpe. Los cardenales y las inflamaciones son la primer manifestación y constituyen una reacción natural del organismo, pero no hay porqué preocuparse.  Normalmente, desaparecen en cuatro o cinco días.

Lo primero que hay que hacer en estos casos es aplicar frío para que los vasos se contraigan y aliviar el dolor. Después, se puede suministrar un gel de árnica contra las equimosis administrar analgésicos por vía oral.