Celebraciones

Cómo ahorrar en la celebración de la primera comunión

Depositphotos_21716967_l

Hasta hace poco la primera comunión se celebraba en muchos casos por todo lo alto, invirtiendo bastante dinero especialmente en el vestido o traje y en el banquete. La crisis está cambiando la forma de organizar esta celebración, que se ha vuelto más familiar y menos ostentosa.

Lo primero es establecer un presupuesto realista según nuestras circunstancias, endeudarse no tiene ningún sentido en el caso de una celebración, ya que no se trata de una necesidad básica. Dependiendo del presupuesto asignado invitaremos a más o menos personas, pero es mejor hacerlo en familia y con los amigos de verdad.

Como hemos dicho una de las partidas donde más dinero se necesita es en el vestido o en el traje, por ello podemos optar por pedírselo a un familiar o amigo, aunque también hay empresas que los alquilan a muy buen precio y lo adaptan a cada niño. Se trata de un acto religioso, no de un desfile de modelos, por lo que puede suponer además un buen aprendizaje para el niño.

Si no podemos celebrar un banquete en un restaurante podemos hacerlo en una casa, sobre todo si tiene jardín, una opción perfecta para que los niños puedan jugar después de comer y ahorrar incluso en los servicios de animación, ya que no serán necesarios si tienen espacio para jugar. En este caso la familia puede colaborar preparando el menú o encargar un servicio de catering, que siempre resultará más barato. Para la decoración bastará con unos manteles bonitos, aprovechando los vasos, platos y cubiertos que tengamos.

Las invitaciones se las podemos pedir a algún amigo que sepa diseñar o incluso hacerlas nosotros mismos en el ordenador, imprimiéndolas en un papel bonito que podemos comprar en algunas papelerías. Las fotos también son caras si las hace un profesional, por lo que podemos encargar a alguien de la familia con una buena cámara que se encargue de hacerlas, ese será el regalo y todos salimos ganando. También el resto de invitados pueden pasarnos las fotos por email y después imprimirlas nosotros para hacer el álbum.

Podemos suprimir gastos superfluos como los recordatorios o los regalos a los invitados, ya que suponen un desembolso que no sirve en la mayoría de los casos para nada. Es mejor que le demos una foto del niño sólo a los familiares más cercanos.